domingo, 18 de diciembre de 2016

PISA Y LOS CUPABLES * Wenceslao Vargas Márquez


PISA Y LOS CUPABLES

Wenceslao Vargas Márquez


Cuando los interesados en el tema de la educación pública mexicana nos hallamos en asépticos entornos académicos, pedimos la palabra, engolamos la voz,  y con voz meliflua dictaminamos que la educación es un tema multifactorial, y que sus aciertos y errores dependen de una larga cantidad de variables y de los más disímbolos agentes.


Pero cuando hay resultados adversos que se han hecho públicos la asepsia académica se echa de lado, no pocos agentes toman el cuchillo con los dientes y asaltan el barco de las discusiones señalando (depende de quién señale) que hay un único responsable: la SEP dice que el antiguo SNTE, el nuevo SNTE dice que las autoridades, asociaciones civiles dicen que Elba Esther Gordillo, cercanos a Gordillo que Calderón, Calderón dice que Fox, la izquierda (¿hay?) dice que la OCDE, la OCDE insiste en que los docentes, los bachilleratos que la secundaria, la secundaria que las primarias y primarias que preescolar, los de preescolar (mala onda) acusan a los de maternal y a los recién nacidos de 50 días, desdentados, y que no se pueden defender, preoupados por el pañal nauseabundo; el desorden en el diseño y la implementación de las pruebas Enlace-Planea apuntan con dedo flamígero al INEE. Se pasan (nos pasamos) los días buscando un único responsable cuando habíamos quedado en el cubículo que los responsables de éxitos y fracasos educativos debe ser multivariable. Así, hasta que el escándalo de corrupción de otro gobernador o los XV de Rubí echen el tema al olvido al menos hasta la aparición de un nuevo resultado PISA.

El Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés), revisa cada 3 años a alumnos de 15 años de edad y en esta ocasión ser evaluó a 72 países (35 de la OCDE). En Matemáticas, contribuyen al mal desempeño las políticas públicas que induce a aprobar alumnos en la educación primaria hayan acreditado o no conocimientos y habilidades; contribuye que al plan de estudios de los bachilleratos federales se les haya quitado una hora de clases semanales a cuatro de seis disciplinas matemáticas desde el 2008 y no hay poder humano que haga ver a la autoridad lo dañino que es esta reducción cuando se sabe que llegan a las prepas alumnos que no saben ni las tablas de multiplicar.

Los bachilleratos federales de la SEP tienen la indicación de que para el nuevo año 2017 no se le podrá poner a un alumno una calificación más baja que un cinco en cada uno de los tres exámenes parciales de todas sus materias; el alumno necesita obtener 18 puntos en un curso para que con un promedio de seis pueda acreditar. Pues bien, con estar sentado y respirar ya obtuvo 15 puntos durante el semestre. Con demostrar que tiene tensión arterial estable (120-80) podría lograr los tres puntos que le faltan y acreditará una materia de la que nada sabe. Luego vendrá la prueba PISA 2018 y estallará de nuevo el escándalo cuando hay causales de reprobación que pueden abordarse de inmediato y no se hace. Aquí hemos anotado dos. Urge frenar la disposición de poner un mínimo de 5 a quien nada sabe y nada ha hecho en su curso; urge cancelarla donde ya está implantada.

¿De qué sirve poner el piso reprobatorio en cinco a partir del año 2017? Servirá para que las autoridades educativas digan que gracias a la reforma educativa el promedio de aprovechamiento incrementó notablemente en los bachilleratos (ficción obvia cuando se desechan el cero, el uno, el dos, el tres, el cuatro, en el cálculo de la media aritmética). Este ascenso al quitar las cifras más bajas permitirá un engaño interno, en casa, pero no servirá para mejorar en la preocupación de varios que es la prueba PISA, nuestra diosa transnacional.

Nuestra diosa transnacional PISA es una actividad privada encomendada a la editorial transnacional Pearson quien desde septiembre del año 2011 festejó que era la titular para el negocio de la aplicación multinacional de la prueba en el año 2015 (bit.ly/2gZhFYj). Ya anunció que le tocará igualmente hacer el negocio en el año 2018 (bit.ly/2hW9Nse). Esos resultados se conocerán en 2019 con la primera generación de alumnos mexicanos que serán hijos plenos de la reforma educativa 2013.

Los de Pearson (vía PISA) son privados que arman escalafones internacionales, como el Ceneval en lo doméstico que es una asociación civil mexicana dedicada a la educación superior pero que se ha metido a la educación básica en las evaluaciones del INEE para calificar la permanencia de docentes en su empleo. Cuando se habla de la privatización de la educación hablamos de esto: que privados internacionales y locales se metan y subordinen al Estado a calificar la educación como las calificadoras (Moody's, Standard & Poor's, Fitch) miden los riesgos crediticios. Es lo mismo. La retracción de los Estados en aras del mercado. Se infartaría Vasconcelos.

Al momento de redactar estos párrafos ya el escándalo por los resultados PISA 2015 ya amainó y casi desapareció. Así es esto. Lo que viene en la agenda educativa es observar la buena o mala marcha de Enrique Pérez al frente de la Secretaría de Educación de Veracruz bajo el gobierno PAN-PRD. Lo que viene son los resultados 2016 del INEE para la permanencia o no de docentes en su salón de clases (etapa anual que fue optativa). Lo que viene es el restablecimiento de las pruebas INEE 2017 obligatorias donde ya habrá personal docente no idóneo que habrá resultado ‘insuficiente’ por tercera ocasión, a principios del 2018, y pedirá el retiro económico del que habla la ley docente. Nos encontraremos con que se hallan en marcha las campañas presidenciales y que no hay dinero para pagar lo que la misma ley ofrece.

Por lo demás, si se trata de buscar culpables por los (malos) resultados de la prueba PISA 2015, a donde menos deben mirar las autoridades es a los docentes mexicanos. La razón (eluni.mx/1TDgXhs) es que el 84.7% de los docentes mexicanos son idóneos y suficientes, buenos o excelentes, según criterios y resultados del propio INEE en el año 2016 publicados con bombo y platillo por la SEP en febrero 29.

Así, hay que buscar responsables por otro lado.
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@WenceslaoXalapa







              

domingo, 11 de diciembre de 2016

MASONERÍA VOLUNTARISTA Y CONSTITUCIÓN * 1 de 3, 2 de 3 y 3 de 3 * Wenceslao Vargas Márquez


MASONERÍA VOLUNTARISTA Y CONSTITUCIÓN (1)

Wenceslao Vargas Márquez


Recientemente se presentó en la Ciudad de México el libro Influencia de la masonería en la Constitución de 1917. Con la reserva de poder consultar directamente la compilación de textos de que está formado el libro, nos parece que es pertinente hacer unos apuntes provisionales basándonos en diversas notas de la prensa que asistió a la actividad impulsada por la Gran Logia Valle de México, del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

La primera precisión que debemos anotar se basa en el título del trabajo. Según ese título de lo que se trata es de documentar y analizarla influencia de la masonería en la redacción de la Constitución de 1917 que fue impulsada por Carranza. Debemos precisar y no alcanzamos a determinar cuál masonería, cuáles masones. Hablar de una influencia de la masonería debe radicar con precisión en documentar cuáles ritos masónicos, cuáles logias y cuáles masones incidieron y de qué forma.

No asaltan todas estas preguntas porque al estudiar el tema lo que nos hemos encontrado de partes de las logias masónicas y de la masonería mexicana es simplemente voluntarismo. Dice la Academia de la Lengua, en su cuarta acepción, que voluntarismo es una “actitud que funda sus previsiones más en el deseo de que se cumplan que en las posibilidades reales”. Otra acepción dice que voluntarismo es la “teoría filosófica que da preeminencia a la voluntad sobre el entendimiento”. En la tercera se cita a Schopenhauer.

Voluntarismo es pretender que Hidalgo fue masón. Hemos rastreado por varios años en largas cantidades de bibliografía (lo único disponible para el efecto) y no hemos hallado la evidencia de que Hidalgo haya pertenecido a las logias, sólo encontramos una afirmación, sin pruebas, de un autor de nombre José María Mateos en 1884. La pertenencia de Hidalgo a la masonería mexicana es sólo un acto de voluntarismo de ella misma.  El voluntarismo reaparece en la pertenencia de Morelos a la masonería, y de las redacciones de las constituciones de Apatzingán y de las de 1824 y 1857, las constituciones “buenas”, porque la centralista de 1836 es huérfana como es huérfano el Estatuto del Imperio de Maximiliano, a pesar de que el propio Rito Escocés Antiguo y Aceptado fue creada bajo el Imperio de Maximiliano, en diciembre de 1865, quien declinó incorporarse a ella.

Con estos antecedentes no es difícil concluir (repetimos que a reserva de revisar directamente la compilación) que, con minúsculas, la influencia de la masonería en la constitución de 1917 sea otro acto de voluntarismo de la masonería mexicana y de la Gran Logia Valle de México en particular. Veamos: 


La portada expone a un grupo de masones con mandil que ayuda a inducir a la credulidad.

El principal impulsor de la constitución fue Carranza. ¿Fue masón Carranza? No hay pruebas. En sus Apuntes Sintéticos de la Masonería mexicana, Manuel Esteban Ramírez (p.45), lo niega; en la p. 47 narra el rechazo de Carranza al grado 33 que le ofreció el Rito Escocés a como se lo ofreció a Maximiliano en diciembre de 1865; ambos lo rechazaron, dicen los historiadores de las logias. En la p. 84 de la Historia de la Masonería en Hispanoamérica, Martínez Zaldúa, anota a Carranza en una lista de masones, sin pruebas como nombre de su logia y fecha de iniciación. Luis Zalce, en el tomo II, página 56, de sus Apuntes para la historia de la masonería en México, anota la desconfianza, mala voluntad o cierto resentimiento, de Carranza contra las logias masónicas. Salvador Borrego, en su obra América peligra, afirma claramente (p. 340) que Carranza no fue masón. 

Entonces, ¿dónde está la influencia de la masonería en la redacción de la constitución de 1917? ¿En otros masones? ¿Cuáles? La nota del diario El Universal (9 dic 2016) reproduce la afirmación de que en la redacción de la constitución de 1917 participaron 60 masones. ¿Cuáles? ¿Francisco J. Mújica? Nada hemos hallado de Mújica, pero por su cercanía con Lázaro Cárdenas en su sexenio no es difícil suponerlo masón, pero aquí no estamos en el terreno de las suposiciones de 1934-40 sino de las afirmaciones documentales de 1917. Se menciona a Félix F. Palavicini. Veamos a Palavicini:

La investigadora Yolia Tortolero en su obra El espiritismo seduce a Francisco Y. Madero (Conaculta, 2003) -siguiendo el trabajo titulado La historia inédita de los papeles secretos de Plutarco Elías Calles (Proceso No. 1094 del 19 de octubre de 1997)- habla del conocido espiritismo de Madero y anota entre los aficionados al espiritismo a Palavicini pero no lo anota como masón.

La Secretaría de Hacienda publicó en dos tomos en1963 la correspondencia privada de Madero. He revisado los dos tomos página a página y carta por carta. Mis dos tomos son de 1985. En las cartas del 24 de enero de 1909 y del 20 de agosto del mismo año Madero le escribe a Palavicini y lo trata como “Sr. Ing”, no como masón. Las cartas son privadas, tan privadas que en la breve carta de enero Madero le recomienda a Palavicini tratarse cierta dolencia con médicos homeópatas y no alópatas. ¿Por qué en esa carta tan privada Madero no trata a Palavicini como masón? Queda el recurso de que entre 1909 y 1917 Palavicini haya ingresado a las logias, hecho que no se sabe o del que no hay pruebas.

Si desechamos a Carranza, a Mújica, a Palavicini, con quiénes nos quedamos para probar que la constitución de 1917 tiene una influencia masónica. ¿Quiénes son esos 60 masones que dejaron su impronta dactilar en la constitución de 1917? ¿Cuáles son sus nombres, sus logias de adscripción y sus fechas de iniciación? ¿O son reiterados actos de voluntarismo? Parece que esta es la respuesta. La portada expone a un grupo de masones con mandil que ayuda a inducir a la credulidad. Para  reforzar la percepción de que la Constitución es hija de la masonería nada mejor que entregar a Rosa Elena Sánchez Juárez, hija del tataranieto de Benito Juárez García, en la presentación del libro, un ejemplar. Para eso se inventó la parafernalia, para hacer verosímiles y solemnes algunas ceremonias. ¿Por qué habría que dudar de las afirmaciones si estuvieron presentes choznos del Benemérito?

En un trabajo del autor de estos párrafos (La masonería en la presidencia de México) hemos seguido al detalle la pertenencia de los presidentes mexicanos a las logias masónicas con el escaso material de trabajo disponible. Es probable que sea el único en la bibliografía nacional dedicado a ese efecto. El trabajo fue presentado en el III Symposium Internacional de historia de las masonerías y las sociedades patrióticas latinoamericanas y caribeñas en el año 2010, symposium desarrollado en la ciudad de México por la UNAM y el INEHRM.

Hemos recibido la invitación para participar en el quinto symposium a desarrollarse en junio de 2017 en La Habana. Los temas con que podríamos contribuir pueden ser la pertenencia o no de Hidalgo (bit.ly/2hiKFIL) y Maximiliano (bit.ly/2hAypm3) a las logias masónicas; nos inclinamos por la negativa en ambos casos. Otro puede ser la construcción literaria del personaje Settembrini, un francmasón, en La Montaña Mágica de Thomas Mann, con sus 700 páginas. Mi ejemplar es de Porrúa y tendría que releerla.

Mientras ocurren (o no) estas opciones habrá que esperar a una revisión directa de La influencia de la masonería en la constitución de 1917 para hallar las afirmaciones, con el debido sustento, de cómo la masonería y 60 masones con nombre propio y logia de iniciación incidieron en la letra de nuestra constitución.

Con ello serán fácilmente refutables los señalamientos de voluntarismo que aquí se han apuntado.

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MASONERÍA VOLUNTARISTA Y CONSTITUCIÓN (2)

Wenceslao Vargas Márquez

Escribía aquí hace poco que la masonería ha sido voluntarista cuando se trata de revisar la pertenencia a las logias de los héroes nacionales y que sin necesidad de revisar el libro La influencia de la masonería en la Constitución (México, 2016), podía adelantar que esa obra de la Gran Logia Valle de México, del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, seguramente tendría más voluntarismo que evidencias de lo que pretende deslizar al lector desprevenido: que la Constitución de 1917 fue redactada por masones y por la masonería. Ya lo leí (menos de cien páginas) y efectivamente no tiene evidencias de lo que afirma.

Por ejemplo, destacó en el libro el líder de la Gran Logia, Jiménez Guzmán, “la influencia directa de los constituyentes donde el 85, 90 por ciento eran masones de todo el país” (Revista Siempre, 24-XII-2016). Ninguna evidencia, más que la afirmación gratuita del porcentaje sin prueba que la sostenga. Igualmente sostiene la afirmación la contratapa donde leemos un curioso silogismo: “La mayoría de los diputados constituyentes de 1917 eran masones, por ello, en la conmemoración del Centenario de la Constitución no podía faltar el estudio de la influencia de la masonería en el texto constitucional”. El coordinador Jiménez Guzmán no aporta la prueba de esa supuesta mayoría.

A un diario nacional (9-XII-2016) se le informó que los diputados constituyentes masones fueron sesenta. He revisado varios trabajos para saber el número exacto de diputados constituyentes. En el libro Crónica del Constituyente del diputado sonorense constituyente Juan de Dios Bojórquez, de más de 500 páginas, sellado por SEP-INEHRM, aparece la nómina alfabética de un total de 209 diputados. Para que 90% de diputados fuesen masones a como quiere la Gran Logia Valle de México, necesitamos 180 diputados constituyentes masones con fecha de iniciación y nombre de logia de adscripción. Nada de eso tiene el libro. De hecho el libro no tiene ni fecha de iniciación ni logia de adscripción de ningún diputado constituyente. La afirmación de esa supuesta mayoría no sólo es gratuita sino ofensiva a los ojos de la aritmética a menos que el líder masón que impulsó el trabajo siga apelando a lo que la masonería ha apelado en materia de historia: a que se le crea como un dogma revelado.


Algunos masones (de algunas logias, de algunas grandes logias) tienen experiencia en confeccionar adecuadas parafernalias para hacer verosímil lo que no tiene sustento. Aquí se usaron dos hechos importantes: asistió a la presentación del libro una descendiente de Benito Juárez, el masón mexicano por antonomasia, lo que induce a la credulidad; además el libro tiene adornada la portada con una veintena de varones portando un mandil. Esa nada inocente portada ayuda al lector a que se predisponga en favor de creer que lo que se haya escrito en el libro es masonería y que efectivamente la Constitución de 1917 fue redactada por masones. Nótese la inducción visual. El libro tiene 96 páginas y todos los créditos de quienes contribuyeron a su redacción, excepto el crédito de la fotografía que adorna la portada con 19 varones con mandil masónico.

Reitera una afirmación del coordinador Jiménez Guzmán de que Venustiano Carranza fue masón pero no proporciona ninguna prueba: acta de iniciación, o fecha de iniciación, o grado masónico o logia de adscripción. Afirmación gratuita.
Crèdito: gob.mx


El prefacio firmado por Gaviño dice que fueron masones Iturbide (Rito Escocés), Santa Anna (Rito Escocés), el presidente en 1855 Juan Álvarez (Rito Nacional Mexicano), Victoriano Huerta (Rito Escocés, llamado por sus enemigos con el tímido apelativo de El Chacal) y Carranza, “que no fue destacado como masón en su logia”. Repito: ¿en cuál logia? Además ninguno de ellos fue diputado constituyente, ni el propio Carranza. Vuelve Gaviño al tema de las cifras. Dice: “Si bien no existen registros fiables sobre los constituyentes adscritos a una logia, algunos estudios (¿cuáles?) perfilan hasta 74 de los 118 diputados en esta situación”. 74 de 118 representa un 62% y no un 80 o 90% pero reiteramos que los diputados no fueron 118 sino más de 200 según Bojórquez.

Gaviño anota como masón al michoacano y cardenista Francisco J. Múgica por el Rito Nacional Mexicano y que fue efectivamente constituyente. Por razón desconocida no anota su logia. Jiménez Guzmán anota como masones a Napoleón, Lincoln, Marx, Churchill, Mozart, Garibaldi, Martí, Bolívar, Sucre, San Martín, Walt Disney y Einstein, Hidalgo, Morelos, Juárez, Cárdenas, Calles, Carranza, Madero, Pino Suárez, Siqueiros, Cantinflas, sin pruebas, sin logia, sin referencias, con el agravante de que (sobra decirlo) ninguno fue constituyente.

En la página 25 el autor Ramírez Reyes menciona a Enrique y Ricardo Flores Magón, Camilo Arriaga y a Antonio Díaz Soto y Gama como “distinguidos liberales (léase masones)”. Nótese cómo Ramírez a los “liberales” les llama “masones” simplemente porque sí. Con esa elasticidad semántica cualquiera resulta masón. En la página 33 Carlos Valdés Marín sostiene que en el tomo I de la Historia de la Constitución de 1917, página 71, el constituyente Félix Palavicini escribió que entre los constituyentes de Jalisco “casi todos eran masones”. Revisé las páginas 70, 71 y 72 del primer tomo y no hallé la cita. Me disculpo si no supe buscar correctamente. El resto del ensayo se dedica a rebatir la posición crítica que tiene de la masonería el escritor José Luis Trueba Lara (Masones en México, historia del poder oculto). En la página 53 se menciona a Múgica de nuevo y a Heriberto Jara como masones; de nuevo sin cita que sostenga la afirmación, masones sólo porque sí.

En su conclusión de Valdés se reconoce lo poco que se ha observado y documentado la intervención crucial de los masones mexicanos en la Constitución pero a pesar de ello dice que los estudios detallados (¿cuáles?) muestran el liderazgo de los francmasones en la redacción de la Constitución. Tiene la gentileza el autor Valdés Marín de anotar en la bibliografía consultada por él (p. 65) a mi libro La masonería en la presidencia de México (Xalapa, 2010). El autor Leyva Castrejón narra la biografía del presidente del Congreso Constituyente, Luis Manuel Rojas, de quien se sabe que es masón. En ninguna parte aparece su fecha de ingreso o su logia. En la p. 70 se dice únicamente que al llegar a la ciudad de México (¿cuándo?) Rojas se inició en la orden masónica. Poco después se afirma que Rojas recibió el grado 33 el 12 de enero de 1913 que es el único dato duro del libro.

Lo más atinado, además de la intervención de la doctora Patricia Galeana, son las palabras finales del historiador Carlos Martínez Moreno. Martínez es doctor en historia por la UNAM y profesor de teoría política clásica del ITAM. En su tesis de maestría (UNAM 2011) titulada El establecimiento de las masonerías en México en el siglo XIX, tuvo también la amabilidad de citar mi libro. Dice Martínez Moreno en la sección Balance lo que es una certera crítica: “Demostrar requiere una investigación completa con material de primera mano”.

Esto es precisamente lo que no tiene el libro de la Gran Logia Valle de México.       

@WenceslaoXalapa
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MASONERÍA VOLUNTARISTA Y CONSTITUCIÓN (3)

Wenceslao Vargas Márquez
A fines del año 2016 la Gran Logia Valle de México (Ciudad de México) hizo público un libro titulado La influencia de la masonería en la Constitución de 1917 con el sello del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM, de la federal Secretaría de Cultura). Habíamos señalado aquí que, sin necesidad de leer el libro, era previsible encontrarse (de parte de esa Gran Logia) con múltiples actos de voluntarismo consistentes en entregar al lector y al INEHRM afirmaciones gratuitas que no descansan en evidencias históricas y documentales sino en deseos.
Una de las afirmaciones que encontramos es aquella que dice en labios del coordinador del trabajo (líder masónico Jiménez Guzmán) que un 80 o 90 por ciento de los diputados al congreso constituyente de Querétaro en 1917 fueron masones, y que de allí se desprende la supuesta influencia masónica en la Constitución. De ser cierto el dato porcentual debemos tener aproximadamente unos 180 diputados constituyentes masones, algo que Jiménez no puede demostrar. El único dato duro del libro es la fecha en que el presidente del Constituyente, Luis Manuel Rojas, alcanzó el grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el 12 de enero de 1913, un mes antes de que fuese asesinado Madero.
¿Cuántos diputados masones constituyentes realmente hubo trabajando por la Constitución en Querétaro? Procuraremos ahora una muy breve lista a pesar de que aceptamos lo que afirma (pág. 15) uno de los coautores del libro en comento: No existen registros fiables sobre los constituyentes adscritos a una logia. Tratemos de llenar el hueco que el libro de la Gran Logia Valle de México no llena. Nombres, nombres, nombres.
A la revista Siempre le dijo el coordinador del trabajo, Jiménez: “No puedo dejar de mencionar a Jesús Romero Flores, a Luis Manuel Rojas, Heriberto Jara, Francisco J. Mújica y a muchísimos hombres que participaron de manera directa en las logias masónicas, que debatieron y llevaron al Congreso las propuestas de la masonería (¿cuáles?) como se demuestra (¿?) en el libro”. Pues bien: de esos “muchísimos hombres” no aparecen sus nombres, y de los pocos que aparecen se dice de ellos que fueron masones sin anotarse su logia de adscripción y su fecha de ingreso a la masonería.
Los cuatro constituyentes masones mencionados por Jiménez son exactamente los mismos que menciona Antonio Huerta Paniagua en su trabajo El papel de la masonería en la Revolución Mexicana (citado por Carlos Valdés Marín en la página 50 del libro que estamos comentando). Así, en el autor Huerta Paniagua se apoyan tanto Valdés como Jiménez para enlistar exactamente a los mismos masones, salvo al profesor normalista Luis G. Monzón que Valdés anota y Jiménez no.
Crédito: gob.mx
Como hemos revisado estos temas en nuestro libro La masonería en la presidencia de México (Xalapa, 2010) apoyados en la poca bibliografía disponible, estamos en condiciones de mencionar a otro constituyente masón que no mencionan ni Jiménez Guzmán, ni Valdés Marín, ni Huerta Paniagua, y que es Adolfo Terrones Benítez, constituyente por Durango y autor de algunos libros sobre instrucción masónica en los grados simbólicos, quizá los libros más socorridos en distintos ritos, no sólo en el escocés. El Rito Nacional Mexicano también los ha usado. Los libros son Los 33 temas del Aprendiz masón, los 21 temas del Compañero masón y Los 27 temas del Maestro masón. En los créditos de los libros se le hace aparecer a Terrones como masón del grado 32 del Rito Escocés. Murió en 1972 e ignoro si alguna vez recibió el grado 33. Con Terrones llevamos apenas seis masones constituyentes en 1917.
Sin duda constituyente masón fue Luis Manuel Rojas. Basta para sostener la afirmación el hecho de que aparece como Gran Maestro en los catálogos de la Gran Logia Valle de México y tuvo una actuación masónica pública además de lo que diremos un poco más adelante. En la obra de Isidro Fabela titulada Revolución y régimen maderista (tomo IX, volumen V, p. 152) se narra la intervención de Rojas en favor de Madero: “En la tarde del día 20 (de febrero de 1913, W) envié un cable directamente al Presidente de los Estados Unidos, W.H. Taft, pidiéndoles su apoyo, como Hermano Masón, para el objeto indicado. Tuve además una junta con los miembros principales de las diferentes logias, y como resultado envié dos memoriales, uno al usurpador Huerta y otro al General Félix Díaz, recordándoles su deber como Hermanos Masones”. De aquí concluimos que Victoriano Huerta y Félix Díaz fueron masones, pero el que nos importa es Rojas. Continuemos.  
De Francisco J. Mújica sabemos que fue masón. Fuentes no confirmadas le dan el grado 9° del Rito Nacional Mexicano. Nada hay confirmado y anoto esto con la más grave reserva. Heriberto Jara fue masón pero ingresó a las logias masónicas en Xalapa, Ver., en la logia Fraternidad no. 11, en junio de 1926, cuando fue gobernador del estado. Tengo a la vista un folleto fidedigno, fechado en 1926, donde se asienta lo que comentamos. Jara fue gobernador desde el primero de diciembre de 1924 hasta octubre de 1927. En ese periodo la logia Fraternidad 11 (que se fundó el 8 de junio de 1926 con personal que se separó de la logia Concordia No. 1) incorporó a Jara a sus filas con dispensa de trámites siendo Venerable Maestro Guillermo Tamborrell.
Añado: el 31 de agosto de 1926 estuvo Luis Manuel Rojas, el masón presidente del constituyente de Querétaro, de visita en la logia Fraternidad No. 11; el orador que dio la bienvenida a Rojas fue el masón Efraín A. Ferat. Rojas, ya sabemos, sí era masón desde antes de 1917, Heriberto Jara no. Ingresado a las logias en 1926 no pudo en ningún momento imponer una supuesta influencia masónica en 1917, nueve años atrás, a como lo quiere el libro de la Gran Logia Valle de México. La influencia no se da retroactiva. El orador que dio la bienvenida a la masonería a Heriberto Jara fue también Ferat, quien en el discurso fechado el 15 de junio de 1926, dirigiéndose al gobernador aprendiz masón, dijo que Heriberto llegaba a ocupar (simbólicamente) el espacio que había dejado su padre, Emilio Jara; masones padre e hijo.
¿Con qué nos quedamos del libro Influencia de la masonería en la constitución de 1917 de la Gran Logia Valle de México publicado en diciembre de 2016? Afirma el libro que la mayoría de los masones del Constituyente fueron masones y (desde la portada) pretende deslizar al lector desprevenido que la Constitución de 1917 fue hecha por la masonería. En entrevista Manuel Jiménez Guzmán sostuvo que un 80 o 90% de los constituyentes de Querétaro fueron masones. Las afirmaciones son gratuitas. No las puede demostrar. El libro no prueba lo que sostiene y se pierde en generalidades que no vienen al caso. Así, puede ser cubierto de inmediato con el manto del archivo muerto.
Mejor: puede ser cubierto –pronto- con el manto del piadoso olvido.
@WenceslaoXalapa
 

domingo, 4 de diciembre de 2016

REDENTORES Y CINCINATO * Wenceslao Vargas Márquez


REDENTORES Y CINCINATO
Wenceslao Vargas Márquez


México aspira a un estado de derecho. La ciudadanía aspira al eterno ideal de la justicia para todos. Hace un año recordábamos a Morelos en el bicentenario de su muerte y repasamos que sus ideales siguen vigentes.


La democracia en Occidente (más sus cualidades, más sus defectos) es hija de Grecia (que nos dio la filosofía y la razón) y Roma (que nos dio la administración y la política) en un sustrato judeocristiano que le dio rumbo y sentido. Occidente y sus valores democráticos han decaído mientras la sociedad se harta. El reflejo de este hartazgo son los ascensos de Donald Trump o Miguel Ángel Yunes Linares o López Obrador (quien hace propuestas políticas con frecuencia caóticas y pretende ser el monopolizador de la justicia). Son casos (y hay más) donde la sociedad no busca un gobernante sino un redentor ante el agravio y la impunidad, fijándose o no si los redentores pertenecen al mismo grupo que se repudia.


Una encuesta reciente levantada en noviembre de 2016 por el diario Reforma y publicada el 4 de diciembre pone a López Obrador por encima de cualquier opositor. Lo que la sociedad desea es justicia. Un maldito de nuestra historia, el emperador Maximiliano de Habsburgo, tenía como divisa de su gobierno: Equidad en la justicia. Ya quisiéramos desde aquí que algún partido político (cualquiera) hiciera suyo ese lema un sexenio de estos pero, lástima, están cortados con la misma tijera.


Trump recibió la presidencia y la mayoría en sus dos cámaras legislativas. Fue electo democráticamente. Es frecuente compararlo con Hitler que también fue electo democráticamente sobre las ruinas de la república de Weimar (1919-1933) y sobre las ruinas de una Alemania humillada por el tratado de Versalles que cerró la primera Guerra Mundial. Alemania, en 1933, no quería un gobernante sino un redentor y lo encontró en Hitler hasta volverlo un monstruo sin contrapesos. Pude conseguir un ejemplar de ‘Mi Lucha’ en 1977 en una edición fechada en la Ciudad de México en 1975, bajo Ramírez Editores. Reviso algunos párrafos para reencontrar las analogías.


Como se sabe, ‘Mi Lucha’ está fechada por Hitler en octubre de 1924, mismas fechas en las que Plutarco Elías Calles hacía una gira por Alemania después de haber ganado las elecciones mexicanas (gracias a Obregón, su duunviro desde los tiempos de Agua Prieta) para tomar posesión el primero de diciembre de ese año. Falta explorar cuánto de la experiencia que le significó a Calles ese viaje fue utilizada para fundar al abuelo del PRI en 1929, partido político que crearía en el presidente de la república la figura de dictador romano desechable cada seis años (inicialmente eran cuatro).      


Cuando Roma (dirigida por un duunvirato armado sobre dos cónsules) estaba en peligro, nombraba a un funcionario público llamado ‘dictador’ para salvarse ese peligro, y luego de seis meses ese dictador terminaba su encargo y volvía el duunvirato a su trabajo ordinario de dirigir al Estado en condiciones de normalidad. El dictador era un funcionario temporal de excepción. Un caso histórico, un caso de antonomasia fue Cincinato, cinco siglos antes de Cristo, dos veces dictador, dos veces volvió a su casa después de cumplir su encargo y sin haber robado ni un peso del erario.


México no ha tenido Cincinatos en su historia. Acaso uno, acaso el único, fue el presidente Juan Álvarez (1855) que dirigió la revolución final contra Santa Anna (hasta verlo caer en desgracia) y prácticamente de inmediato se fue a su casa dejándole el cargo a Comonfort y a la brillante generación de la reforma. Juárez no supo ser un Cincinato ni en1867 ni en 1871 que fueron sus dos enormes oportunidades. Juárez nunca pudo ser sino un dictador, en el sentido romano, para enfrentar la guerra de reforma y la intervención francesa.


En Occidente no buscamos dirigentes sino redentores en la figura de dictadores providenciales temporales a causa de tantos atropellos a la justicia y al estado de bienestar. Occidente decae, y México decae con Occidente en los temas que Morelos y el Habsburgo pusieron sobre la mesa: la equidad y la justicia. Gracias a Borges llegué, hace algunos años, a Oswald Spengler y a su voluminoso texto ‘La decadencia de occidente’ (Der Untergang des Abendlandes) en dos volúmenes. Fue publicada en 1923. Mi ejemplar es electrónico con traducción del alemán de un genio de la filosofía latinoamericana como lo fue el maestro Manuel García Morente (firmado Manuel G. Morente) de Espasa-Calpe, publicado en Madrid en 1966. Spengler, en 1923, vaticinaba lo de hoy: la decadencia del hemisferio.


¿Por qué México no puede vivir en un estado de derecho que haga a todos iguales ante la ley? ¿Por qué un político puede infringir la ley y no ser castigado? ¿Por qué el más viable candidato a la presidencia 2018 ofrece desde ahora amnistía a la mafia del poder y a los delincuentes del cuello blanco? El gobernador Yunes Linares recibe en sus manos a Veracruz y a su tormenta financiera perfecta y ya empezaron los pactos y la amnistía. Ya empezó también la sugerencia para limitar o eliminar las manifestaciones o las protestas. Por la prensa se sabe de un pacto y una amnistía para un diputado federal a cambio de dos aeronaves. Yo he buscado a alguna autoridad educativa que me exima de la evaluación docente del INEE por estar mal diseñada, o que no me cesen si no asisto a evaluarme y ninguna autoridad quiere (me lo explican con rayitas, manzanas y un cariñoso y amistoso zape) porque se viola la ley.

Si uno le da un vistazo a los diez tomos de ‘México a través de los siglos’ o a los diez tomos de la ‘Historia Universal’ de Jacques Pirenne (Grolier-Jackson), logra penetrar en el esquema de que todos los gobernantes de mano dura proceden igual: limitan las libertades públicas bajo cualquier justificación. Ojalá no sea el caso de Veracruz. La sociedad veracruzana, harta de peculado, saqueo, impunidad y fosas clandestinas, dio el viraje y tiene un nuevo gobernante a quien se le encarga limpiar los establos de Augías. De una manera extraña (pero comprensible) la sociedad veracruzana no ha buscado a alguien que gobierne sino a alguien que redima, no ha buscado un gobernante sino un redentor y seguramente así ocurrirá en 2018 contra todo tipo de lógica y ortodoxia política.

Después de que llegan al poder que buscan, a los electores veracruzanos no nos queda más que ejercer sobre ellos una severa vigilancia para que se cumplan las exigencias de la sociedad y aplaudir si una vez que han cumplido cabalmente con su deber se convierten en un nuevo y agreste Cincinato.         

@WenceslaoXalapa







lunes, 28 de noviembre de 2016

MORENA Y SU PROPUESTA EDUCATIVA * Wenceslao Vargas Márquez


MORENA Y SU PROPUESTA EDUCATIVA

Wenceslao Vargas Márquez


El 20 de noviembre reciente (el día en que se recuerda a la fallecida revolución mexicana) el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) delineó una actualización de un posible plan de trabajo en el caso de ganar las elecciones presidenciales de 2018. Trataremos en estas líneas de recuperar los pocos párrafos (de un total de 50) que se ocupan en el documento del tema educativo. 


Entiendo que la primera declaración de fe de Morena (en el primer párrafo) tiene todo el sentido de lo que realmente ocurre: México está efectivamente secuestrado por una minoría. Cierto. El punto es cómo desatar el nudo de ese secuestro. Cuando en 1821 Iturbide y O’Donojú se reunieron para plantear los Tratados de Córdoba, Iturbide dijo al español que debían buscar cómo desatar el nudo sin romperlo. La frase significaba que no romper con el pasado era el precio que se había de pagar para que Iturbide construyera su imperio. Hoy, dos siglos después, Amlo debe hacer clara su postura: desatar el nudo o romperlo. Ha ofrecido un nuevo régimen. Debe puntualizar a qué se refiere exactamente con esa frase para no generar expectativas falsas.    


Hemos revisados con acuciosidad los 50 párrafos, varios son imprecisos  en la puntualización de los medios para lograr el objetivo que se propone.  Dice Amlo que, a título personal, se inclina por revertir las reformas estructurales lanzadas por el Pacto por México pero que esto no se hará sino mediante una consulta. No dice bajo qué condiciones el resultado será vinculante ni cómo será la consulta ni quien interpretará su resultado. Entre paréntesis menciona la reforma educativa. Dice en el texto número 11 que no habrá impunidad; la palabra ‘amnistía’, que tantos dolores de cabeza le causó pronunciarla a mediados de agosto en favor de la mafia en el poder y los delincuentes de cuello blanco ya no aparece ni una sola vez en el texto publicado ahora. ¿Olvido o corrección?


La nota 38 aterriza temas educativos y salariales pero domina en el texto la imprecisión. Dice: “Se mejorará el salario por principio de justicia y para fomentar el consumo y el mercado interno. Considero que es económica, social y moralmente imprescindible aumentar el devaluado salario mínimo y estoy seguro que lograremos el consenso entre la representación obrera y empresarial del país. Pero, convencimiento y negociación aparte, sostengo que es posible, desde ahora, hacer el compromiso de que a principios del 2019 mejorarán los sueldos de los trabajadores al servicio del Estado. Estos aumentos incluirán a maestros, enfermeras, médicos, policías, soldados y otros servidores públicos. Adicionalmente, es factible agregar al salario de los trabajadores del gobierno federal, cuando menos otros tres puntos, si prestaciones, como vales de fin de año, de alimentación, vestuario y otras se entregan en dinero y no en especie”. ¿Lo sueldos mejorarán cómo? ¿Con respecto a qué, respecto a la inflación? Los aumentos que habrá incluirán a maestros. ¿Habrá aumento salarial en 2019? Pero todos los años ha habido. ¿Qué quiere decir exactamente?


Por el punto 39 los jóvenes mexicanos (2 millones 600 mil) tendrán derecho al estudio y al trabajo y a beca. Derecho tienen desde ahora pero nada pasa. Por los puntos 43, 44 y 45 “emprenderemos un amplio programa de alimentación en las escuelas, (además de salones de clases, las aulas serán comedores); habrá becas y se hará entrega gratuita de útiles y uniformes escolares. 44.-           Todos los estudiantes de nivel medio superior contarán con una beca mensual equivalente a medio salario mínimo. 45.- Ningún joven será rechazado al ingresar en escuelas preparatorias y universidades públicas, es decir, habrá 100% de inscripción. Dejarán de ser obligatorios los exámenes de admisión que sólo han servido para justificar la política  neoliberal privatizadora que excluye a los jóvenes pobres y que ha convertido a la educación en un privilegio, cuando es un entrañable derecho”.


Ya no habrá examen de admisión obligatorio. ¿Significa que los habrá optativos? ¿O que no los habrá bajo ninguna circunstancia? ¿Habrá 100 por ciento de inscripción? Necesitaremos personal, salarios, edificios. ¿Se puede todo realmente?   Sentimos que López Obrador es el hombre que capitaliza el sentimiento de frustración frente a una clase política que categóricamente no quiere rehacerse, reinventarse, en un marco de honestidad. Si el principal problema de México es la corrupción y la impunidad, Amlo se presenta como la opción distinta y ha sido exitoso en ello. Le hace falta precisar sus ofertas y mantenerse lejos de lo que sus críticos le señalan: la demagogia.


Amlo está consciente de esto y en el punto 18 de su temario lo reconoce claramente: “En el terreno de lo programático, actuaremos con el mayor realismo político. Nada de ocurrencias o engaños; habrá claridad de propósitos, estrategias bien definidas, prioridades y metas de corto, mediano y largo plazo. Un gobierno debe convocar a la esperanza, pero sin caer en falsas promesas, porque perdería autoridad moral y terminaría enredado en su propia demagogia”. No puntualiza tampoco cuántos y cuáles de estos 50 compromisos le competen al ejecutivo que estaría a su cargo y cuáles le corresponderán al legislativo si Morena tiene mayoría o si no la llegara a tener en 2018-2021.


Amlo no ha tomado posición precisa y puntual respecto de la reforma educativa. El 14 de julio dijo en la Ciudad de México que la apoya (bit.ly/2gtBHXY). El 20 de noviembre dijo que prefiere una consulta. El 24 de noviembre (Apro) en Jalisco dijo que la rechaza. ¿Doble o triple juego? Asistí a mi segunda evaluación docente (si no voy me cesan según la ley) y me encontré en la esquina de Rébsamen e Hidalgo con un bloqueo encabezado por un diputado local por Morena. ¿Cómo se explica que las entradas de Alvarado y Basurto en sus esquinas con Hidalgo estuvieran despejadas? ¿Era un bloqueo para la foto? Entré por Alvarado sin problemas ni manifestantes que impidieran el paso. Cuando ingresé al gimnasio había unas 300 personas ya instaladas para la evaluación. ¿Doble juego cerrar una calle y dejar abiertas otras? Quizá sí, de parte de los agentes políticos que aprobaron un exhorto en el congreso local para cancelar la evaluación y no lo hicieron valer o que crean sindicatos que lo primero que declaran es que apoyan la reforma educativa y la evaluación.


Morena y Amlo quizá deban ser más cuidadosos en sus ofertas y precisar su postura en torno al nudo de la reforma educativa. Representarán en 2018 (muy probablemente) la opción que hace falta ensayar una vez que el PRI ha tenido varias oportunidades, el PAN desaprovechó dos y el PRD se deshizo. Algo debe dejar claro el líder nacional y casi seguro candidato presidencial López Obrador a sus probables electores además de las puntualizaciones en la agenda educativa: de qué habla cuando ofrece un cambio de régimen donde habrá felicidad terrenal para todos.

Es decir, si está decidido a definitivamente romper el nudo del secuestro nacional que denuncia o si, con discurso contradictorio o impreciso, está decidido sólo a –parsimoniosamente- desatarlo para pactar con el pasado un precio para constituir su presidencia.

 @WenceslaoXalapa




domingo, 20 de noviembre de 2016

EVALUACIÓN DOCENTE Y CLEPTOCRACIA * Wenceslao Vargas Márquez


EVALUACIÓN DOCENTE Y CLEPTOCRACIA

Wenceslao Vargas Márquez


A pesar del exhorto del congreso veracruzano de que no se efectúe (votación de 45 a cero) transcurre la segunda evaluación docente para la permanencia o no de los docentes en su empleo. Quien no la acredite por tercera vez se va de su salón de clases si es personal antiguo, o resulta cesado si es personal nuevo. Quien no la presente resulta cesado en cualquier circunstancia. Por eso desde varios espacios magisteriales se ha insistido en calificarla de ‘punitiva’.


Por una falta administrativa menor (no presentarse a una evaluación) un docente resulta separado de su empleo de diez mil o quince mil pesos mensuales y su familia va a la desgracia. Por otro lado un alto funcionario puede saquear a placer el erario llevándose a sus cuentas miles o decenas de miles de millones de pesos y resulta impune con las leyes que entre ellos redactan, enredadas para que resulten inaplicables o aplicables a largo plazo y por excepción. No hay comparación entre la infracción y la sanción de unos y otros; no hay comparación entre la falta de evaluación docente y su sanción y entre la cleptocracia y su castigo. Dice el diccionario que cleptocracia es un “sistema de gobierno en el que prima el interés por el enriquecimiento propio a costa de los bienes públicos”.


Visto desde ese ángulo, la evaluación docente resulta fallida, además porque no evalúa lo que es realmente importante: no se evalúa el desempeño del docente a lo largo del año mediante el informe directivo de responsabilidades profesionales (asistencia, puntualidad, 200 días, vinculación social, atención a padres, asesorías) y no se revisa tampoco su trabajo observando en el aula. Evaluación de contentillo, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) se ha contentado con tres instrumentos:


1) Que el docente suba a una plataforma en la red unas tareas de cuatro alumnos. Eso lo puede hacer en su casa y por eso increíblemente dice el INEE que ahora la evaluación se halla contextualizada (la ley obliga a que la evaluación docente sea contextual, que tomo en cuenta las variables socioeconómicas del entorno del profesor).


2) Que el docente presente un examen de conocimientos aunque no tenga éxito en transmitir esos conocimientos a sus alumnos. El docente puede obtener diez de calificación en su examen frente a una máquina en línea (sabe mucho de Química o Matemáticas o Biología) pero nada garantiza que sea exitoso en transmitir esos conocimientos a sus alumnos. Eso al INEE increíblemente no le importa.  


3) Que el docente redacte un plan de clase independientemente de que lo aplique o no en la realidad de su salón. El docente debe consignar por escrito que si el alumno está inquieto o agresivo y su conducta no mejora lo turnará a asesorías o al sicólogo aunque en realidad lo expulse del aula sin contemplaciones pues en la escuela no hay sicólogo (ni el docente tiene humor para 'niñerías'). Eso al INEE increíblemente no le importa. El docente debe anotar en su escrito que si halla consumo de estupefacientes en un alumno lo turnará a terapias intensivas de apoyo en el DIF aunque en la realidad el docente se encoja de hombros y haga absolutamente nada porque el chamaco "ni es de su familia". Al INEE no le interesa lo que el docente evaluado realmente hace (no le importa su desempeño) sino que le interesa lo que el docente debe hacer (al INEE le interesa el conocimiento del docente independientemente de que lo aplique o no).


Los ejemplos abundan. Si el docente anota que el alumno debe ir bañado a la escuela todos los días el INEE amenaza (para este caso y para todos) que hay que citar bibliografía pertinente (formato APA) o se considerará plagio. No puedo decir que el baño diario lo recomienda la higiene, el sentido común o la abuela. La evaluación docente no está diseñada para escuchar atentamente la inquietud del docente. Es al revés: la evaluación docente está diseñada para que el docente repita (mediante vigorosos actos de tautología mental y onanismo físico) lo que el INEE quiere escuchar. La reforma no nos ha colocado en la tesitura de que nos evalúen para mejorar: estudiamos para ‘pasar’ vía opción multiple, y punto. No hay más.

Esta es la triste realidad de la evaluación docente que se adereza con imágenes goebbelianas de la secretaria Osorio recorriendo desde lo alto el gimnasio Omega, imágenes que recuerdan los campos de concentración de memoria infausta. Las imágenes fotográficas xalapeñas (tomadas de arriba-abajo, que se difunden para efectos de propaganda) son dignas de análisis en frescos cubículos de siquiatría.


¿Qué pretende la reforma educativa? Mejorar la educación pública mexicana, según. ¿Para cuándo? El más reciente plazo puesto sobre la mesa fue el de la OCDE. Gabriela Ramos, directora de Gabinete, dijo hace pocas horas que el reflejo se verá 15 años después que egresen quienes están hoy en la primaria. Si tomamos a los de primer año los resultados se notarán en 21 años. Otros agentes han hablado de 20 o 30 o más años. Ángel Gurría (OCDE) dijo en junio que “países como Suecia, Finlandia, Canadá, Estados Unidos u otros países tienen 40, 50, 60, años de estar haciendo evaluaciones permanentemente para poder dar los puestos a los maestros”. Si esto es así y la visión de la reforma es de muy largo plazo ¿por qué no se modifica la ley y se declara voluntaria la evaluación para hacer una mejora con voluntarios y pruebas que incluyan el informe profesional del ciclo escolar y la observación en el aula?


La llamada clase política y sus partidos se niegan a lo sensato. Se niegan porque (Orfis y ASF estériles) claman por evaluación para otros pero no para sí mismos. Por la mañana firman ante su notario de confianza su nueva propiedad en Miami o su nueva empresa fantasma o su nueva chequera para gastar lo que han desviado del presupuesto destinado a hospitales, escuelas o jubilados; por la noche firman –con el mismo lapicero, con la misma pluma fuente- el cese del docente que no se evaluó o firman la expulsión de su salón o firman su cambio de adscripción. Es la pluma cleptócrata multiusos. Desde la perspectiva de este análisis afirmamos que tal a como está diseñada e instrumentada, la evaluación docente y sus consecuencias comportan actualmente una inmoralidad y su aplicación un agravio. Repetimos: por supuesto que evaluación sí, pero no así.

El autor de estos párrafos llama a la diputada federal por Coatepec Noemí Guzmán, al diputado Roberto Arenas de la Comisión de Educación del Congreso de Veracruz, a los diputados locales Zenyazen Escobar y Cinthya Lobato, a la diputada federal Hortensia Aragón de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados y al senador Romero Hicks de la de Senadores, llama a los senadores veracruzanos José Yunes, Fernando Yunes y Héctor Yunes, llama al ombudsman González Pérez de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y al gobernador  electo Yunes Linares para vigilar que no se ejerzan represalias contra la libertad de expresión y contra el autor de estos renglones a como se ha intentado recurrentemente en los últimos meses por diversas vías.


No nos van a silenciar.

       @WenceslaoXalapa